El pasado 28 de agosto se ponía en subasta el domino joyas.es en SEDO, finalizando dicha subasta el día 6 de septiembre con la venta del dominio por 20.000 euros, cantidad que coincidía con su precio de reserva.
Sin duda, se trataba de un extraordinaria noticia de la que los principales blogs de dominios se hacían eco, y el propio comprador publicaba en su blog su alegría por haber conseguido ese dominio. Esta subasta no sólo revalorizaba extraordinariamente los dominios .es sino que también representaba un paso adelante y un grado de maduración en el sector de los dominios hispanos.
Lamentablemente, pocas horas después, el mismo comprador publicaba que había decidido no hacer efectiva la compra del domino joyas.es debido a ciertas irregularidades en la subasta. Su decisión se basa en el historial de la subasta, y en la publicación por parte del vendedor, en los conocidos foros Demene (el post se encontraba en la dirección http://www.demene.com/discussion/4353/5/subasta-joyases/ aunque posteriormente fué borrado) del precio de reserva así como cierta compensación - una paella - a quienes ayudasen en el éxito de la venta.
Lógicamente, esta decisió ha creado cierta polémica, y como en todas las polémicas, hay defensores y detractores de las partes. En Forumdominios, por ejemplo, se ha creado una encuesta donde puede leerse opiniones a favor y en contra tanto del vendedor como del comprador del dominio.
Pero ya no sólo comprador y vendedor están en el punto de mira. Otras opiniones también hablan del papel que juega- y debería jugar - SEDO en este asunto.
Es decir, alguien ha de ser el culpable de este problema, NECESITAMOS que alguien sea el culpable.
Debo aclarar, en este punto, que no conozco personalmente ni he cruzado ningún email ni tan siquiera un post en ningún foro, ni con el comprador ni con el vendedor, aunque ambos son conocidos en el sector y sin antecedentes “oscuros”. De hecho, debido a mi escaso tiempo libre, no puedo realizar networking, y apenas conozco a ningún domainer, aunque evidentemente ya me gustaría enormemente poder hacerlo. Y respecto a SEDO, pues tampoco conozco a nadie, y la relación que tengo con ellos se limita a la del uso de su plataforma, y los emails que te envían cuando compras o vendes algún dominio.
Pero ¿de quién es la culpa?. ¿Culpa? ¿Es que hay algún culpable, como si de un juicio se tratara? Yo prefiero hablar más de responsabilidad que de culpa.
¿Es responsabilidad del comprador? Hombre, pues su parte de responsabilidad tiene en este asunto, como no. Pero miremos un poco más alla. ¿Quién no se ha sentido alguna vez como explica el comprador? ¿Y quién no ha tenido el impulso de hacer lo mismo que él?
¿Es responsabilidad del vendedor? Pues también alguna parte de responsabilidad ha de tener, claro está. Pero ¿quién no ha promocionado su dominio en venta o subasta y ha prometido ni que sea una cerveza - publica o secretamente - ?
Y respecto a SEDO, ¿que responsabilidad tiene en ester asunto? Está claro que la plataforma de SEDO no es perfecta, y que tan sólo con mirar el historial de la subasta se aprecian defectos que son muy fáciles de resolver técnicamente por su parte. Pero no olvidemos que SEDO es simplemente una herramienta, tal cual es (aunque obviamente pueda y deba mejorar) , y que los responsables de su uso (bueno o malo) no somos mas que nosotros.
Creo que este incidente no muestra más que la industria de los dominios hispanos aún no ha madurado, y eso, al igual que las conductas de comprador y vendedor, es responsabilidad de todos nosotros, de los que nos dedicamos a esto. Claro que comprador y vendedor tienen su parte de responsabilidad, pero todos nosotros también tenemos nuestra parte en este asunto, pues con nuestra dinámica hemos hecho posible que este incidente se produjera, y en cierta manera, hemos contribuido a que más tarde o más temprano se produjera.
El mercado de dominios hispano está a años luz del mercado anglosajón, por ejemplo. Sólo hay que mirar las diferentes plataformas de compra-venta-subastas de dominios ingleses para darnos cuenta de ello. Y muchas veces nosotros nos lamentamos de ello, pero no vamos a conseguir esa madurez y evolución por generación espontánea, sino que serán nuestros actos y nuestra dinámica quienes nos lleven al mismo nivel.
Ayer, Carlos Blanco publicaba la extraordinaria noticia de que el Periódico publicaba un extenso artículo sobre el negocio de los dominios. Es una extraordinaria noticia, y a ninguno nos gustaría ver publicado en ese u otro periódico el caso de joyas.es, ni en ningún otro medio anglosajón (por suerte aún no he leido nada sobre ello). Y todo esto va a depender de nosotros, todos vamos a ser responsables (cada uno en su medida) de que sea así o no.
Joyas.es hubiera podido ser una extraordinaria noticia, como decía al principio, un fuerte aviso a la industria de los dominios de la madurez y pòtencial de los dominios hispanos. Pero por desgracia, no ha hecho más que mostrar nuestras debilidades y nuestra inmadurez. Y aunque se trate de un caso concreto, este incidentes se podría haber dado con cualquier otro dominio, y un comprador y vendedor diferentes. Aunque necesitemos pensar que alguien, un tercero, ha de tener la culpa (y así poder seguir pensando “yo no soy como ellos”, ” a mi no me va a pasar eso”), considero que todos tenemos nuestra parte de responsabilidad en ello.
Si todos reflexionamos sobre el asunto joyas.es y extraemos nuestras conclusiones, podremos convertir este contratiempo en una experiencia enriquecedora que nos ayude a llegar, antes y mejor, a la meta que nos hemos propuesto.